El desencanto

 

BOTE DE REMOS/J. Carlos Rdz. Briones

 

Han pasado ya seis meses en las administraciones locales y en la inmensa mayoría se tiene la sensación de un gran desencanto, no son los gobiernos atentos a la ciudadanía que esperaron, no han cumplido las promesas más solicitadas en sus municipios, se han escudado en realizar gestiones para no atender a la población y olvidado de su promesa de campaña de “cambio”, de trabajar para todos sin distingo de ser un gobierno de puertas abiertas , ya lo ven varios alcaldes el día de su toma de posesión lo primero que hicieron fue quitar la puerta, pues con ello demostraban que trabajarían directamente a puertas abiertas para toda la ciudadanía de su municipio… a final de cuentas son muy pocas las administraciones que verdaderamente han cumplido con las expectativas de sus gobernados, donde sí saben que empeñar su palabra significa algo, no palabrearía, demagogia. Se ve que están acorde con las políticas impulsadas por nuestro presidente de la república Enrique Peña Nieto que como dijera la revista Americana Time vino a salvar a México e impulsó una serie de reformas, como dice la publicidad oficial, “Mover a México” una en particular nos viene a la mente, la Reforma Energética, tan publicitada, tan bien vendida como la panacea económica y energética para el estado y para la nación, le pongo más atención porque directamente influye en nuestro estado y más particularmente en la región de San Fernando, hace poco se publicó cómo será el convenio para que las empresas privadas vengan a extraer los recursos y con ello generen empleos y más gas, fertilizantes y combustibles a bajo costo, pero mi pregunta es ¿qué México va a heredar esta generación, que dejó que se vendiera el petróleo y que inyecten mierda al subsuelo –fracking– para sacar gas shale?, saben cuánta agua se gasta en cada dichosa fracturación de la tierra en las exploraciones allá en los campos Nejos en el Municipio de San Fernando, se sabe a ciencia cierta cuál será el impacto ecológico y ambiental que tendrá a la larga la explotación de los mantos de gas lutitas, condensado y derivados en esa región, que tanto han impactado favorablemente a la región, produciendo prosperidad y oportunidades, cuanta es la riqueza que ya se han llevado pero a qué precio los campos y costas de Tamaulipas pagaran el impacto de la reforma energética, porque vamos a PEMEX ni a las compañías que vendrán a trabajar en esta región les pondrán freno la SEMARNAT ni el congreso del estado en esa bonita ocurrencia de decir que van a aplicar estrictas leyes ambientales, a la fecha con cientos de pozos ya en explotación no conocemos números del impacto ambiental que ya se tiene en la región, que como ya se ha venido dando sobre todo en el estado de Nuevo León los temblores provocados por el “fracking” y aquí en el nuestro estado se ha minimizado o más bien no se quiere hablar de ese tema, como de muchos más que siempre se busca pasarlos por alto, voltear para otro lado, solo hablar de lo bonito, porque la clase política se incomoda, porque hay instrucciones precisas de eso no se habla, es tema tabú.

Otro caso que nos viene a la mente es la reforma educativa, ya ven en el estado el recién censo del INEGI, según declaraciones oficiales de la Secretaria de Educación en el estado nos asegura que todos los maestros de Tamaulipas están cumpliendo fielmente con su trabajo, que no existen maestros comisionados y que todos estamos muy contentos con la educación que existe en nuestro estado, cheque un dato, educar a los ciudadanos no deja dinero en el mediano y corto plazos, pero los maleducados son un excelente negocio inmediato (y vaya si lo son: los ignorantes conforman la masa revolucionaria e institucional más fiel). Lo que deja dinero y poder de inmediato es administrar la nómina de los maestros y los recursos de la educación.

Otro ejemplo es la “democracia” o más bien “Partidocracia” un gran, gran negocio de corto plazo. Por eso, nuestro sistema de partidos es uno de los más caros del mundo y paga guaruras, paras funcionarios, camionetas blindadas, comidas, desayunos, boletos de avión, asistentes, asesores, zapatos, corbatas, trajes, hoteles imagínese eso es lo que trasciende que no se paga por debajo del agua, pues paga todo, y con creces o más bien con el mexicanísimo moche. Un generoso sistema “democrático”, se vuelven próceres a estos políticos pues ahora sus nombres en calles en colonias, se les adora como si realmente hubiera algo que agradecerles, que destacarles. Pero no les hables de transparencia de ventilar su cuenta pública o sus acciones de gobierno, ahí solo existen trabas y opacidad, por lo que sin duda, cada vez más crece el desencanto por el sistema político que vivimos en México, que deberíamos llamarle a esa burocracia parasita y que nos chupa la sangre que nos llena de problemas así: Corruptocracia, el sistema político de los corruptos, para beneficio de los corruptos y dentro del cual caben políticos, empresarios, periodistas, iglesias, militares, policías y todo aquel que quiera sacar la más amplia ganancia y ventaja a cambio de su respectivo moche con la autoridad, siempre y cuando cumpla con el requisito -único y sin embargo ineludible- de carecer de cualquier cosa que se asemeje a loa escrúpulos.